ARTÍCULOS CIENTÍFICOS

ORTOPEDIA MAXILAR

DR. ALFONSO VALLE ESCALANTE
Gineco-Obstetrar
Asociación Medica Hospital Ángeles, México
Miembro del Consejo Mexicano para la Certificación en Ginecología

10) Consecuencias de las Anomalías de Oclusión por causas del Parto

El parto evento natural del nacimiento de los humanos muchas veces es muy traumático y puede dejar secuelas en las personas que podrían ser desde insignificantes hasta muy importantes. Entre ellas puede encontrarse las lesiones de oclusión de los Maxilares motivo por el cual resumiré el proceso del parto

EL MECANISMO DEL PARTO.

La presentación mas frecuente es la de cabeza, la cual ocurre en el 95%, de todos los fetos. En la mayor parte de los casos la cabeza se introduce en la pelvis con la sutura sagital utilizando el diámetro transversal de la pelvis.

La presentación del feto se puede determinar mediante la palpación del abdomen. Generalmente el feto viene con la espalda del lado izquierdo En el examen vaginal la sutura sagital esta a igual distancia del sacro que de la sinfisis del pubis. Lo que nos ayuda para saber la posición de la cabeza son las frontales.

Si se tiene en cuenta la forma irregular del conducto pelviano y las dimensiones, relativamente grandes de (a cabeza fetal, resulta evidente que no todos los diámetros de la cabeza pueden atravesar todos los de la pelvis. Para que el nacimiento tenga lugar es necesario un proceso de adaptación o de acomodación de porciones adecuadas de la cabeza los diversos segmentos de la pelvis. Estos cambios de posición de la parte que se presenta constituyen el mecanismo del parto. Los movimientos cardinales son encajamiento, descenso, flexión, rotación interna, extensión, rotación externa y expulsión.

En el proceso de encajamiento la cabeza hace movimientos de adelante hacia atas para ir metiéndose poco a poco en la pelvis. En la flexión el mentón es apretado sobre el tórax fetal y el diámetro de la cabeza disminuye.

La pelvis ósea. Las variaciones en la arquitectura de la pelvis deben ser evaluadas en forma cuidadosa por el obstetra debido a que el progreso del parto esta determinado de manera directa por la secuencia de las actitudes y posiciones que el feto debe adoptar en su paso a través del conducto del parto. Por esta razón una valoración razonablemente precisa de la arquitectura pélvica y de los diámetros de la pelvis es una parte importante de la atención obstétrica. Además debe valorarse el tamaño y la posición del feto y el carácter y eficacia de las contracciones. Los tejidos blando también desempeñan una función en el descenso y expulsión del feto incluso malformaciones congénitas de estos obstruirán el trabajo de parto. Por esto también debe efectuarse una episiotomia adecuada para vencer estos obstáculos y no retrasar más el parto.

La cabeza es la parte más difícil de atravesar el conducto del parto. La cabeza fetal consta de tres porciones principales, la cara, el techo de la bóveda y la base. La cara y la base del cráneo están formados por huesos pesados, más o menos fusionados. Los huesos de la bóveda no están articulados sometiéndose a constricciones ocasionando deformidades en la cabeza fetal.

Curso del trabajo de parto normal. La primera etapa del trabajo de parto comienza con el inicio de trabajo de parto y termina con la dilatación del cervix, dura entre 6 y 12 horas

Cuando existe retraso en esta segunda etapa el ginecobstetra debe de actuar abreviando la duración de éste, porque si no, el producto puede tener consecuencias serias, que van desde un debilitamiento leve o una hepoxia severa y hasta la muerte, ocasionando también problemas a la madre que podrían ser también considerables.

Para abreviar esta etapa se recurre mucho al fórceps el cual es un gran instrumento de ayuda para el binomio, generalmente sin consecuencias. Sin embargo en ocasiones se dificulta mucho su aplicación, debido a que están inflamadas las parles fetales, y no es posible identificar bien la posición de la cabeza, lo que conlleva a no aplicar las cucharas del fórceps en los lugares adecuados, por lo que trae como consecuencia lesiones en la cabeza y en la carta del bebe, lo que puede ocasionar lesiones importantes en los maxilares del mismo con defectos posteriores en su oclusión y por lo tanto dejarle secuelas odonto faciales al producto.

También las mismas maniobras del parto, pueden ser un tanto bruscas y violentas, teniendo como consecuencia las lesiones y complicaciones en la cara y los maxilares del bebe. no se diga, cuando llega a caérsele el producto al ginecobstetra, que aunque es muy raro puede llegar a suceder.

Por este motivo es de mucha ayuda para el ortopedista maxilar conocer muy bien los antecedentes ginecobstetricos del paciente, debido a que puede saberse si la deformación que tiene pudo haberse debido a un traumatismo importante durante el parto.

Actualmente se recurre mucho a la cesare, cuando creemos que puede tratarse de un parto difícil que terminaría en la aplicación de un fórceps traumático y que pudiera dejar secuelas al producto. Por medio de la cesárea propiamente se desaparecen las posibilidades de un traumatismo facial o maxilar del producto.

 

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